A continuacion algunos hechos que es imperativo tener presentes:
- Existe toda una serie de deficiencias en infraestructura, en planes de estudio, en evaluación docente, en trámites administrativos, etc. Lamentablemente, estos problemas no se resolverán por si solos.
- Aun más lamentable es el hecho de que aquellos encargados de defender nuestros intereses se encargan de velar únicamente por las necesidades de su ego.
- A estas deficiencias habría que sumar la indiferencia y la pasividad que hoy impera entre las filas de la comunidad estudiantil.
Y entonces ¿qué hacer? A manera de propuesta, he aquí algunas acciones que pretenden revertir el deprimente estado actual de nuestra facultad. (Concientizar + debatir + organizar + proponer + actuar = resolver).
- Antes que nada, es necesario ubicar aquellos problemas que de alguna u otra manera afectan a los estudiantes en su paso por esta facultad. En otras palabras, es necesario ser concientes sobre las dificultades que nos aquejan.
- Segundo, buscar entre nuestros compañeros a aquellos que también se encuentren inconformes.
- Tercero, ponerse de acuerdo con ellos para encontrar las soluciones a sus problemas. Discutir, compartir, argumentar, proponer soluciones. En este sentido, es necesario fortalecer nuestra capacidad crítica; únicamente a través de ella será posible borrar todos aquellos obstáculos que el dogma y los prejuicios imponen en nuestro camino.
- Ahora, una vez que por medio del consenso se ha acordado el camino a seguir, es necesario involucrar a nuevos compañeros; incluir a todo aquel que muestre algún interés, no importa su ideología, semestre o carrera.
Una vez entendida la necesidad de la concientización y la organización, es necesario tener presente lo siguiente:
- Los problemas se resuelven entre todos los involucrados. El consenso es más efectivo que la imposición
- La actitud crítica debe convertirse en el motor de nuestro accionar. Quien no es crítico, se encuentra propenso a ser engañado.
- Si bien inconformarse con aquello que nos perjudica es necesario, no es suficiente. Toda inconformidad debe de ser acompañada de propuestas.
- Los estudiantes no son los únicos que componen la comunidad universitaria. Es imperativo tomar en consideración las necesidades de trabajadores y los académicos. Si es posible, lo óptimo será compartir nuestros puntos de vista con ellos.
- Tanto el debate como la confrontación de ideas deben de constituirse en nuestras principales herramientas. Sin embargo, la confrontación (sin ideas) entre grupos, que más allá de ser antagónicos están ligados por lazos de interdependencia, es totalmente improductiva.
- Únicamente investidos de la fuerza que nos otorga la organización seremos capaces de obtener aquellos instrumentos necesarios para dignificar nuestra educación.
- Todo movimiento que pretende incidir de manera positiva en su entorno no puede reducir su participación al ámbito coyuntural; es necesario plantear acciones a largo plazo que resuelvan los problemas de fondo.
Bien, ¿pero que hacer con aquellos que lucran con nuestras inconformidades?
- Aquí la crítica vuelve a desempeñar un papel fundamental. No nos quedaremos callados frente a aquellos que cínicamente pretendan usarnos para legitimar sus prácticas corruptas, ni sus ambiciones ególatras.
- El clientelismo y demás prácticas propias de los regimenes autoritarios no serán aceptadas por los estudiantes críticos y concientes.
- Es necesario exigir cuentas a aquellos que se hayan llenado la boca de promesas; es necesario evidenciar a aquellos que en la práctica nos dejaron solos y que se desentendieron de nuestras exigencias y de nuestros intereses. Asimismo, es necesario influir sobre los próximos consejeros estudiantiles; no estamos dispuestos a que nos vuelvan a engañar.
- Los logros de los “caudillos” son efímeros y perecederos. Únicamente a través de la organización nuestras conquistas serán efectivas y duraderas.
Hace ya algunos años que los estudiantes nos hemos desentendido de nuestro papel vanguardista dentro de la sociedad. Hoy estamos a tiempo de retomarlo.
¡Nunca más un estudiantado pasivo, indiferente y acrítico!
